miércoles, 11 de diciembre de 2013
Habitación del ordenador
Hoy me he sentido un poco más importante en mi vida diaria. En el examen de filosofía que he tenido hoy no he puesto absolutamente nada coherente. Y no quería poner nada, no me he levantado a estudiar, ni tampoco estudié ayer. Y me ha gustado. Estas fiestas las voy a pasar con historia y filosofía. Hoy en clase de lengua I ha mostrado una vez más su estupidez. Lo único que me gusta de ella es el físico. Su personalidad es amigable, pero desde luego no es nada inteligente. La profesora la ha sacado a la pizarra a hacer sintaxis y ha fallado en cosas muy fáciles, lo cuál me ha hecho mucha gracia. Aunque la profesora me ha a preguntado a mi y también he fallado la pregunta. Y eso me hace reflexionar sobre lo parecidos o distintos que somos ella y yo. Yo tengo la inteligencia y ella es la que tiene el físico. Los dos somos los típicos bichos raros de nuestros grupos. Hace 6 días se me quedó mirándome en una fiesta. Fue una mirada tan penetrante que me llegó a lo más profundo de mi ser, pues me temblaron hasta la piernas. Ella siempre se queda sola en las fiestas porque no le gusta hacer lo que hacen sus amigas, cosa que efectivamente no hace. Y busca compañía. Yo se la podría dar. Pero sería mucho después de la historia que tuvimos. La manera de la que empezó a pasar de mi fue bastante desconcertante. Y no me gustó nada. Menos mal que tiene novio. Su maldito novio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario