Niños corriendo, padre en el baño. Cuando estábamos saliendo de la playa, me ha rayado ligeramente la pantalla del móvil. Antes, le hice sangre a mi hermana en la nariz. No era mi intención. Él se defiende con esta acción anterior. Me da asco, pero soy como él. “Sangre de mi sangre". Padre vuelve. Tía no para de hablar. Hermana tiene la cara quemada, yo la espalda. Saber y ganar en la televisión. Puto holograma. La camarera boobies. Mi hermana me mira mal. Mucha gente en el restaurante, más que ayer. Sigue sin haber Wi-Fi por fallo del servicio. No se lo creen ni ellos. Oh Gandía, que bonita ciudad. Allí hay gente muy especial. Hablaré hoy con Isis para reirme de ella. Mi hermana me llama adicto al móvil. Ilusa, lo dice alguien que está obesa, llora por ello y no hace nada para cambiar. Bravo, hermana. Tomate. Padre despeinado. Ensaladilla y chuleta de cerdo al roquefort. Voy a ver las fotos que hice esta mañana al baño. Con erótico resultado. Me vuelvo al chalet andando. Mis padres me estuvieron buscando. Esa sensación de poder es única. Me cuelo por el garaje cuando sale un coche. Después los espero en la planta baja. He decidido que cuando Marta me insulte en público, me pondré a gritar como un niño pequeño montando una escena. Entramos al chalet.
miércoles, 28 de agosto de 2013
Restaurante
Playa
Familia, primos, rubia con bikini bandera eeuu tremenda boobs. La tía me da asco, mucho asco. Buscando a la francesa que me miró ayer. Esa mirada.. Pobre tío, estar con la tía debe ser mortal, pobre subnormal. Hoy no hay tits a las vista. Sólo la rubia. Swype. Mi cara está sellada. Unas tits vistas, geniales. Pequeñas pero bien colocadas, nipples de punta. Mi primo segundo de dos años es un auténtico bicho. Chulea hasta de sus gafas de sol, y su mirada hacia mi refleja miedo. Ese ass con braga verde de hojas está genial. Las olas son bravas, mejores que ayer diría yo. Mi móvil se sigue calentando de más, estoy preocupado porque está recién comprado. Mucho remordimiento al saber que una semana después se rebaja 100 euros. A punto de sacar una foto de unas tits alemanas. Pero, como no, se pone a tomar el sol de espaldas. Damn. Mi padre quiere jugar a la pelota con palas. Está entrenado haciendo toques. Me pone nervioso. Dos fotos, no hay resultado. Otra oportunidad. Una más. Fotos conseguidas. Más. Sólo dos más. Voy servido y enfurecido. Voy a jugar a las paletas. Mandé una petición a Google para recuperar mis 100 euros. Hasta luego.